Español (España)

Qué entra y qué sale

Para quién es

Equipos de aprendizaje que gestionan programas continuos

Programas de habilidades, liderazgo, producto y conocimiento experto para empleados que ya están en el puesto, gestionados por un responsable del curso con un experto en la materia que valida la exactitud. La incorporación de la primera semana y el cumplimiento normativo obligatorio tienen cada uno su propio flujo de trabajo.

Con qué empiezas

Material del curso que ya tienes

Objetivos de aprendizaje, una presentación de curso existente, notas de expertos, un PDF de políticas aprobado o una página interna. Cuanto más actualizada esté la fuente, menos habrá que corregir en la revisión.

Qué obtienes

Módulos con avatares de los que puedes crear nuevas versiones

Módulos cortos construidos en torno a un objetivo de aprendizaje cada uno, con narración y subtítulos, además de ediciones en distintos idiomas del máster aprobado para el despliegue regional.

Qué cambia para un equipo de aprendizaje y desarrollo

A los equipos de aprendizaje rara vez les faltan cosas que enseñar. Lo que les falta es una forma de sacar adelante el tema número treinta, mantener exacto el once cuando el proceso que hay detrás ha cambiado sin hacer ruido, y entregar ambos a cinco regiones sin tener que reservar un formador en cada una. Los puntos de abajo son donde suele romperse un flujo de trabajo de vídeos de formación corporativa: tiempo de expertos, material de curso existente, creación de nuevas versiones, acceso según el horario del alumno y coste por curso; y qué ocurre en cada uno cuando los módulos se generan en lugar de filmarse.

Actualiza un módulo la misma semana en que cambia el proceso

Una herramienta lanza una nueva interfaz, una versión del producto cambia el nombre de la mitad de las pantallas, y el módulo de tu catálogo ahora enseña un flujo de trabajo que ya no existe. La solución no es una edición. Es una solicitud de cambio a la agencia que produjo el curso, un presupuesto que aprobar, un hueco en su cola de producción detrás del proyecto de otra persona y semanas en las que se sigue asignando la versión desactualizada.

Los módulos generados se versionan de otra manera, porque la fuente es un documento que tú controlas. Corrige las diapositivas y las líneas que describen el nuevo paso, regenera solo esa sección con el mismo instructor en pantalla y la misma Voz, y el módulo vuelve a revisión la misma semana en que llegó el cambio. Nadie tiene que reproducir un set ni un estilo de presentación, así que la sección actualizada sigue integrada en el curso sin delatarse como un parche.

Captura el conocimiento experto antes de que el calendario se lo coma

La mayor parte de lo que tu plantilla necesita aprender está en manos de tres o cuatro personas que ya están hasta arriba. Poner a un ingeniero sénior o a un responsable regional delante de una cámara significa encontrar medio día en su agenda, luego una segunda toma porque se ha quedado en blanco y después una edición que se queda sin terminar durante un mes. Mientras tanto, el conocimiento sigue en una presentación adjunta a un hilo de correos antiguo.

Cambiar al experto de intérprete a revisor cambia lo que es realista. Aporta las notas, la presentación y las correcciones; el módulo se genera en torno a un presentador y una narración coherentes; y su nombre queda como validación de exactitud, en lugar de marcar la agenda de grabación. Un tema para el que nadie habría reservado tiempo de estudio se convierte en un módulo que el equipo puede asignar, y el experto le dedica una hora en vez de un día.

Haz que la presentación con la que ya enseñas se pueda ver de verdad

La sesión en directo funciona porque estás en la sala leyéndola. Grabada, esa misma presentación de sesenta diapositivas se convierte en un cursor avanzando por viñetas con una voz en algún lugar detrás. Nadie dice que esté mal; dicen que ya la terminarán luego, y la pestaña se queda abierta en una diapositiva hasta que la siguiente reunión se lleva la pantalla. El material nunca fue el problema; el problema era el formato.

Reconstruir el mismo contenido como un módulo con avatares cambia lo que el alumno ve de verdad. Un instructor en pantalla lleva la explicación, los subtítulos llevan la terminología, y la presentación se divide en segmentos cortos que responden a un objetivo de aprendizaje cada uno, en lugar de un archivo largo que nadie termina. El contenido de origen sigue siendo tuyo, revisado y versionado; solo cambió el formato de entrega.

Pon el módulo donde está la tarea, no en el calendario de formación

La sesión se impartió un jueves de enero, y la misma petición vuelve a llegar en marzo de parte de un responsable de equipo cuyo nuevo empleado acaba de recibir el proceso. Para entonces, lo que existe es una grabación de una sala con una pizarra que nadie puede leer y la presentación reenviada con una nota diciendo que pregunten si algo no está claro. El conocimiento se entregó una sola vez, a quien casualmente tenía libre esa mañana.

Un módulo es un archivo, no un evento, así que puede adjuntarse a lo que explica: el paso de la lista de verificación, el tipo de ticket, la herramienta que acaba de cambiar. Llega la misma semana en que el trabajo le cae a alguien, en lugar del trimestre que permitía el calendario de formación. El responsable del curso mantiene un único módulo en vez de una cola de sesiones repetidas, y cualquier petición posterior se responde con la misma versión revisada.

Cubre todo el plan formativo, no solo los dos cursos estrella

Pregunta a un equipo de formación qué frena el catálogo y la respuesta honesta es aritmética. Un equipo, un día de estudio y un editor suponen un coste por curso, así que el presupuesto cubre los dos cursos que la dirección puede ver. Los otros treinta temas —los que la gente de verdad busca en la intranet un martes por la tarde— se quedan como PDFs y una llamada grabada del año pasado que la mitad del equipo no sabe encontrar.

Generar a partir del material que ya tienes cambia lo que cuesta añadir el tema número treinta y uno. Los cursos de habilidades, las series de liderazgo y los contenidos explicativos de expertos se construyen del mismo modo, desde la misma biblioteca de fuentes y con el mismo presentador revisado. Un tema que nunca habría podido justificar por sí solo un presupuesto de producción ahora supera el listón, porque el listón es un documento de origen preciso y alguien que lo valide. El catálogo crece porque añadir contenido dejó de ser un acontecimiento.

Cómo usan VisionStory los equipos de formación

Empieza con el material que ya existe, no con un guion en blanco, y espera que el responsable del curso revise el resultado de cada paso de abajo antes de que nada llegue a los alumnos.

Antes de publicar un módulo, el responsable del curso confirma el objetivo de aprendizaje, la versión del material de origen a partir de la que se creó, la exactitud de los hechos, los subtítulos y la accesibilidad, y la fecha en la que el módulo debe volver a revisarse.

  1. 01

    Convierte una presentación de curso existente en un módulo narrado

    Sube la presentación con la que ya impartes la formación y mantén intactos el orden de las secciones y la secuencia del contenido, mientras se generan a su alrededor un instructor en pantalla, locución y subtítulos. Las diapositivas escritas para leerse rara vez funcionan como líneas habladas, así que recorta el texto denso en pantalla y deja que la narración lleve la explicación. Antes de dar el visto bueno, comprueba que cada sección siga cumpliendo el objetivo de aprendizaje para el que se escribió.

    Función Presentación con IA
    Presentación con IA
    Convierte una presentación, un documento o un PDF existentes en una presentación narrada, con un avatar como presentador, que mantiene el orden original de las secciones.
  2. 02

    Redacta un módulo completo a partir de documentos, notas y páginas internas

    Cuando no haya una presentación de la que partir, indica al agente un documento de formación, una página interna aprobada o un montón de notas de expertos. Organiza los capítulos, escribe la narración y reúne el presentador, la locución y los subtítulos en un primer borrador editable. Después, el responsable del curso lo revisa sección por sección, que es un trabajo muy distinto a escribir un módulo desde una página en blanco.

    Función Agente de Vídeo con IA
    Agente de Vídeo con IA
    Convierte un prompt, una URL, un PDF o un guion en un borrador de vídeo editable con varios planos, con un avatar, locución y subtítulos.
  3. 03

    Elige un narrador al que los alumnos puedan seguir durante veinte minutos

    Elige entre 1 000+ voces y ajusta el ritmo a la dificultad del material y al idioma en el que trabajan tus alumnos. Previsualiza primero los fragmentos que suelen romper la narración: nombres de producto, siglas, cifras y las pausas entre pasos. Fija una Voz por programa para que un alumno que pase del módulo tres al módulo cuatro no sienta que el curso cambia de manos.

    Herramienta Generador de Voz con IA
    Generador de Voz con IA
    Genera locuciones naturales con una voz y un idioma seleccionados.
  4. 04

    Despliega el módulo aprobado para cada cohorte regional

    Toma el máster que el responsable del curso ya ha validado y genera ediciones en cualquiera de 88 idiomas, manteniendo los objetivos de aprendizaje, la terminología y el orden del módulo. Entrega cada edición a un experto de la materia en esa región para que revise la terminología y el tono antes de asignarla. Empieza las ediciones de idioma mientras el módulo aún está en revisión de contenidos: no estás localizando un curso, estás copiando uno sin terminar en cinco catálogos.

    Herramienta Traductor de vídeo con IA
    Traductor de vídeo con IA
    Crea versiones en otros idiomas, dobladas y con sincronización labial, a partir de un único vídeo de origen aprobado.
  5. 05

    Exporta un máster más nítido para los módulos que se quedan en el catálogo

    Los módulos que se ven en pantallas de salas de reuniones, los recorridos con detalles finos de interfaz y los cursos pensados para permanecer en el catálogo durante años merece la pena exportarlos en Vídeo en HD nativo o 2K. Elige la mayor Resolución antes de distribuirlo para que el máster archivado sobreviva al primer dispositivo para el que se creó. Luego confirma que el texto pequeño en pantalla siga siendo legible al tamaño al que los alumnos lo verán de verdad.

    Función Salida de vídeo en HD y 2K
    Salida de vídeo en HD y 2K
    Genera un vídeo con presentador en Resolución nativa HD o 2K para reproducción en pantallas grandes y reutilización a largo plazo.

Preguntas frecuentes

  • Es un flujo de trabajo que convierte material formativo escrito, una presentación del curso, notas de expertos o un PDF de política aprobado en un módulo de vídeo narrado con un instructor en pantalla y subtítulos, sin cámara, sin estudio y sin equipo de rodaje. El diseño instruccional sigue siendo tuyo: tú defines el objetivo, la secuencia y qué se considera exacto. El flujo de trabajo se encarga del trabajo de producción que antes se interponía entre un guion terminado y un módulo terminado.

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